La Música Como Anclaje

La música como anclaje… ¿como anclaje de qué? Del aprendizaje.

Aprovecha la potencia de la música para aumentar la huella de tus formaciones.

Al final de un taller de “Formación Para Formadores Plus”, hicimos una rueda de compartir aprendizajes. Y un participante dijo algo que llamó mi atención: “Yo voy a incorporar la forma que tenéis de utilizar la música en los talleres“.

Por supuesto, que no somos los únicos, ni siquiera los primeros en utilizar música en nuestros talleres, pero ese comentario me dio pie a reflexionar sobre ello.

Según nos dice la neurociencia, la música está considerada entre los elementos que causan más placer en la vida. Libera dopamina en el cerebro y tiene una enorme conexión emocional. por tanto, el aprendizaje es mucho más potente cuando creas experiencias que generan dopamina y emociones. Así parece que utilizar la música asociada a la formación no es mala idea del todo.

La música como anclaje

Pero además, la música nos ofrece otra oportunidad, la de generar anclajes. Todos tenemos anclajes musicales a muchos momentos importantes de nuestra vida, las canciones de nuestra niñez, la canción que sonaba la primera vez que bailamos con una pareja concreta, la canción que elegimos para bailar en nuestra boda (si es que lo hicimos, que no es mi caso ;-).

Tenemos ancladas melodías que nada más oírlas nos transportan a otro momento y otro lugar.

Pero la música hace más aún, nos hace revivir también las emociones que vivimos entonces, casi como si estuviéramos allí. Si escuchas una canción el día o el momento en que experimentes una emoción bastante intensa, esa canción quedará como un anclaje para la emoción que sentiste, y cada vez que la escuches te rememorará ese momento. Todos estos anclajes musicales son involuntarios.

Anclajes con PNL

Sin embargo, la PNL nos enseña a realizar estos anclajes de manera consciente para utilizarlos cuando lo necesitemos. Los anclajes de la PNL se basan en buscar un estímulo y asociarlo a un estado anímico al que quieres acceder en un momento concreto. (Por ejemplo, tranquilidad cuando vas a hablar en público) y luego ser capaz de acceder a ese estado en cualquier momento que lo necesites.

Para crear el anclaje se busca un recuerdo concreto en el que ese estado anímico se estaba dando en ti de manera natural. Cuantos más elementos añadas al revivir ese recuerdo: qué veías, qué oías, a qué olía, qué sentías, más fuerte será la emoción y mejor funcionará el anclaje. Y si lo que oías era música, o si añades una música a tu anclaje aún es más potente.

Parece entonces que utilizar música puede ser un gran aliado para nosotros. Nuestra propuesta es que añadas la música a tu caja de herramientas para reforzar el aprendizaje, que uses la música como anclaje, si quieres…

Te cuento cómo y en qué momentos la utilizamos nosotros, por si te sirve de inspiración.

1. En la entrada

Nosotros tenemos una distinta para cada taller, pero hay quien tiene una fija para todos sus talleres. Una canción movida para elevar la energía y despertar a los participantes en el momento de entrar. Y la usamos cada vez que entramos, incluidos los descansos.

2. En la salida

De nuevo, tenemos una distinta para cada taller, pero hay quien tiene una fija para todos sus talleres. También movida y “ruidosa” para animar a la gente a salir. Si has estado en nuestros talleres, sabes que mucho tiempo de descanso no hay, así que algo que sea casi molesto, para que salgan rápido 😉 Usar la música como anclaje en este momento es vital para que tu equipo y tú podáis también disfrutar de ese merecido descanso.

3. En las dinámicas individuales

De nuevo si has estado en uno de nuestros talleres te será familiar la dinámica de “En un minuto, escribe…“. Para esos momentos y todos aquellos en los que los participantes dedican un tiempo a reflexionar o trabajar solos. A diferencia de las anteriores, solo tenemos una que usamos en todos los talleres, una melodía tranquila y preferentemente sin letra que anime a la reflexión. Yo tengo tan anclada la nuestra, que si me la pones, me entran ganas de buscar papel y bolígrafo y ponerme a escribir 😉

4. En las dinámicas de pareja o grupo

De igual forma que en el anterior solo tenemos seleccionada una música que usamos siempre para ese tipo de ejercicios, por ejemplo, “Comparte con tu compañero...”. Es un poco más movida pero que permita hablar sin gritar por encima de ella.

5. Momentos de celebración

Ya lo dice el momento, una música para celebrar. Para celebrar hitos del taller: aprendizajes muy potentes, dinámicas que han hecho a los participantes salir de la zona de confort. Te recomiendo que la uses también para dar más empaque a regalos especiales que hagas a tus alumnos y que no se esperen, por ejemplo un libro de cuentos, o una ficha de las guías paso a paso plastificada.

6. A la entrada de otros formadores

Si no eres el único formador, para dar más brillo a la entrada de ponentes que viene a ofrecer un contenido concreto en el que son expertos. No solo los presentamos antes y les aplaudimos al entrar, además lo hacen al son de una música potente.

7. Otras

  • Cualquier dinámica que se produzca de manera recurrente puede ser anclada con una música. Por ejemplo, si haces que de vez en cuando las personas se cambien de sitio. ¿Para qué? Primero, porque al ver las cosas desde otro lugar, se perciben cosas diferentes y el cerebro se activa de nuevo. Y además permite a los participantes relacionarse con otras personas distintas al hacer las dinámicas.
  • Si haces visualizaciones y utilizas un anclaje musical, cada vez será más fácil que los participantes entren en la inducción.
  • En dinámicas cumbre para realzarlas aunque no sean recurrentes. En ese caso, son melodías que la mayoría de las personas ya tenemos asociadas con la emoción que queremos despertar.
  • Si utilizas el baile para subir el nivel energético, intenta encontrar canciones “bailables“. Y relacionadas con la edad de tus participantes porque será más fácil que participen.
  • Y por supuesto, si como nosotros introduces dinámicas corporales, es muy interesante anclarlos a una melodía. Por ejemplo, en “Maestro del No Verbal“, trabajamos con un modelo en 4 pasos para anclar “el personaje de poder” de cada participante antes de salir a escena. En este caso no solo usamos música sino que luego les enviamos el nombre de la canción utilizada. Así pueden usarla fuera del taller y reforzar su propio anclaje.

Un aliado esencial

En nuestra opinión, la música es uno de esos detalles en los que poca gente repara, pero que aumentan la percepción de excelencia de tus talleres. Y además es un gran aliado para que las dinámicas tengan más fuerza y funcionen mejor. Así que anímate a utilizar la música como anclaje de tus formaciones porque…

“Somos criaturas musicales de forma innata
desde lo más profundo de nuestra naturaleza.”

Stefan Koelsch

Espero que te haya gustado este artículo, te haya resultado inspirador y motivador para tu labor del día a día, y que uses los nuevos aprendizajes desde ya mismo. ¡Verás qué buenos resultados da!

La Música Como Anclaje

La música como anclaje

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Hasta la próxima. Un gran abrazo,

Lola Mendoza
Directora de la Escuela Europea de Formación Para Formadores

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